viernes, 6 de noviembre de 2009

Oscuro profundo

Cúbreme en la noche con tu suave mano, que mi herida cicatrice pronto con tu divina sangre, solo fue una prueba más de fe, un espejo para ver el mounstro de mi ser, que aún no soy tan fuerte, que aún vivía en mi la parte oscura y débil. La noche me absorbió todos mis días perdido en el abismo injusto de mis propias creencias cegando mi razón, creyendo en una idea ilusa producto de un ser mortal y frágil como la flor silvestre que de tus entrañas nace, crece y se reproduce, una idea aparentemente sincera y absolutamente incierta. Solo un respiro más de sabiduría, tengo que encontrar en medio de este charco la verdad del suceso, el fin de lo vivido.

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